Estilo Pilar 2012. Dpto 3 amb.

DEPARTAMENTO PARA UNA FAMILIA

Una pareja de jóvenes profesionales. Ella, Wedding planner; él, abogado y una niña de 10 años.
Un hogar clásico y elegante, con toques modernos que generen espacios vivibles y descontracturados, esta fue la premisa para proyectar el departamento que habitarían un matrimonio joven con su pequeña hija.
En función de estas pautas se originó el diseño de esta unidad de 3 ambientes compuesta por un living comedor, una master suite y un dormitorio.
Para el living comedor se utilizó la fusión de materiales nobles y sofisticados combinados cion materiales rústicos que evocan la naturaleza. En el comedor, el contraste visual fue generado por la utilización de lustres brillantes, caireles y espejos con un impactante muro como fondo revestido en madera cepillada natural acompañando la protagónica mesa de mármol, junto con hierro, rafias y arpillera en tapizados. El resultado, un espacio ecléctico, elegante y acogedor.
El mismo impacto se produce en el estar, en el que se funden el mármol y la madera de quebracho acompañados por una delicada mezcla de tapicería en la que conviven pana metalizada, cuero de pelo, y el yute en tapizados y alfombra. Cobra protagonismo la gran chimenea totalmente revestida en rafia que se erige como división de la cocina. El balcón se diseñó de forma tal que se integrara al living, un deck como escenario y un gran sillón en hierro en forma de ele con un baldaquino en lino, invita al relax, la reunión y el disfrute.
La suite principal tiene una inspiración algo más mediterránea y pura, con colores claros como protagonistas. Un gran respaldo coronado con exquisitas arañas de caireles son el toque glamoroso en este dormitorio con mobiliario de líneas clásicas. Aquí, siguiendo el mismo hilo conductor, aparece el contraste de las maderas rusticas, la laca brillante y tapizados de arpillera, lino y terciopelos. El toque especial lo aporta el espacio que -tipo apéndice- recrea al sector de relax con un exquisito sillón capitoné en color azul con un fondo en el mismo color, una imagen cálida y teatral al mismo tiempo.
Para el dormitorio de la niña, la premisa era crear un espacio fresco, femenino pero no aniñado. El mobiliario blanco de líneas puras contrasta con un fondo de un muro entelado a rayas y por delante redoblando la apuesta y aportando mucho color, un gran cabezal de cama generado por la fusión de diferentes géneros y colores. Predominan: el verde y el gran pizarrón para estudiar y jugar.