Puerto Madero ll

USUARIO: Pareja 50 años
SUPERFICIE: 250 mts2
PROYECTO Y DIRECCION: ESTUDIO MODO CASA
AÑO: 2014

Cuando nos convocaron para este proyecto la premisa fue la de crear espacios integradores y 100 % vivibles.
El departamento es único por sus unidades al exterior; es increíble la vista al rio y a la ciudad tanto de día como de noche.
Cuando comenzamos a diseñar estos tres puntos eran claves para la toma de decisiones: El cuarto principal, los dueños querían ampliarlo y anexarlo al 2do dormitorio, la cocina integrada al estar comedor y el espacio quincho terraza de la segunda planta.
El cuarto principal se unifico al segundo dormitorio creando un único dormitorio, aquí se plantearon dos micro espacios el de dormir con un revestimiento empanelado ubicado en el centro exacto del espacio, enmarcado por los ventanales que fueron vestidos con cortinas del mismo género que el empanelado. El resto de los muebles se realizo en madera con acabado blanco texturado.
La idea fue crear un espacio cálido, con colores claros y suaves, utilizamos entelados con rafia natural y combinamos texturas. Para el sector de relax y tv hicimos un sofá, bien profundo con funda en Bull blanco y madera, y como remate un gran espejo con un marco tapizado en cuero de pelo.

Estar-comedor
La recepción sorprende por un revestimiento de madera que a modo de piel asoma por la sala y se materializa como divisor entre la cocina y el comedor principal. Este revestimiento también aloja el espacio para audio y tv.
Aquí la imagen es elegante y sobria. Aparece el mármol como parte del revestimiento, el espejo en muros y en muebles.
La paleta de colores en contraposición con el dormitorio principal es más oscura, aparece el visón, chocolate hasta el negro.
El gran ventanal se cubrió con cortinas livianas en dos colores, surcando el efecto al contracolor y exaltando las visuales.
La sala se arma con un sofá grande en sus dimensiones en forma de L, rematando con un butacón circular tapizado en pana azul, otorgando un acento de color y estilo.
Sobresalen aquí dos marcos de madera en gran escala apoyados sobre un muro revestido totalmente en espejo; este muro espejado aporta profundidad.
Para el comedor la mesa es redonda con acabado negro brillante ubicada estratégicamente en el córner del espacio, sobre ella la original campana de resina que aloja una clásica araña diseñada especialmente por el estudio.
La iluminación es puntual y casi escenográfica buscando resaltar detalles y cuadros diferentes.